La terraza, brisa entre las mimosas

En la terraza de Deluz las mesas salen a pasear por el jardín y las estrellas y el toldo nos arropan en las noches cálidas. La noche se llena de música y de velas que comentan lo bien que te queda esa melena. Se llena de tertulias con nocturnidad y alevosía y de la suave brisa que agita las mimosas (ese cóctel tan rico). Los días luminosos y brillantes las mesas se inundan de aperitivos y risas, y en las tardes de eclipse, las sombras de los árboles hacen magia por el jardín. ¿Te apetece venir a comer? ¡Tenemos dos menús, uno de día y otro de noche, para cuando apetece terraza non stop!

Para los días largos, el jardín

Los pájaros se crearon para poner la banda sonora al jardín. Los cortacésped solo quieren devorar margaritas en Deluz. El atardecer se hizo para verlo tramontar desde el porche. Rosas italianas, jardín tropical un oasis urbano en el que, en primavera, florecen 525 flores por segundo y se tapiza el jardín de margaritas. Nos encanta tener los jarrones a rebosar de astromelias. Carmen les da un aire a las figuritas de porcelana vintage y reordena la biblioteca. Parece una producción de la revista AD, pero no, es Deluz y el esplendor en la hierba.

Acompaña a nuestra garza
en el porche

Si buscas ‘porche’ en Google aparece este mensaje: “Quizás quisiste decir Porsche”. Eso es porque en California todavía no conocen el nuestro. En Deluz, el lujo se vive 365 días al año. Con estas flores y estos platos de puestecitos secretos. Y esta garza que no vuela. Y esta puerta a la que habéis llamado, y algunos hasta timbrado, durante estos 11 años. Y este espejo lleno de selfies, o autorretratos. Menudo año nos espera en el porche, Deluz.

La biblioteca, relax junto a la chimenea

A la orilla de la chimenea hemos recibido 2017. Os habéis recuperado de alguna resaca con las risas de la noche anterior y ese bienestar que da celebrar bien las cosas. Y seguro que os habéis imaginado a Sabina cantando “O tal vez esa sombra, que se tumba a tu lado en la alfombra, a la orilla de la chimenea a esperar que suba la marea”. Si tienes reserva, puedes venir un rato antes y sentarte en este espacio a disfrutar de una copa de vino o lo que te apetezca. Escoge un libro, una revista, charla con tu compañía o, simplemente, quédate en silencio. La experiencia Deluz comienza aquí.

Los salones, deja que la gula actúe por ti

Haz de Deluz el salón de tu casa e invita a todos los tuyos a brindar por el nuevo miembro de la familia. Busca esa sonrisa cómplice, ese hoyuelo del padre, el parecido con su abuela materna que te recuerda a ti de pequeño. Un bautizo familiar, con un picoteo variado y después, una comida con tertulia interminable brindando por ese niño que acaba de llegar. Reúne a tu familia y a tus amigos en una fiesta íntima antes del gran día, antes de tu boda. Celebra un compromiso si quieres, o una graduación, una tesis doctoral, un viaje, una presentación. Celebra sueños y la vida. Para eso están los salones.