San Valentín & Deluz

Hemos preparado un menú que une todas esas cosas que nos han inspirado amor a lo largo de todos los años. Tres pases de cocina, tres conceptos que unen historias, libros, películas, personajes y ciudades que nos han ayudado a entender ese concepto tan especial al que llamamos amor

Tres formas de entender el amor

Menú

Cinco verduritas ecológicas de La Traílla mezcladas con especias de las que te renuevan todo y dips para untar con tres panes distintos hechos a mano en Deluz y una pastela rellena y crujiente como las de la peli Casablanca

Ramen de salmón salvaje de Alaska y curry de merluza de la lonja de Santander con espuma de patata cremosa

Tournedó parisien de ternera ecológica de Siete Valles de Montaña con trufa, cannelloni veneciano de alcachofas ecológicas de La Traílla y guanciale romano

Los postres

Pavlova de limón, crujiente de chocolate con flor de sal de las salinas de Chiclana y macaron de Café Angélica, de comercio justo y tostado por nosotros mismos a mano

Café de comercio justo y tostado a mano por nosotros mismos de Café Angélica e infusiones

Vinos: Tinto crianza D.O. Rioja, Verdejo 100% y Cava ecológico Vega Medien

40 IVA incluido

Primer pase

La Diversidad del amor al más puro estilo de Nueva York, donde todo es posible y te hace entender que te puedes enamorar de cualquier persona del planeta, donde los colores están en todos los sitios: desde la piel hasta las miradas

Segundo pase

Segundo pase: “Cocinar rico para el otro y atender con presencia” como en Eat, Pray, Love o en Memorias de África, donde uno siente esa pasión por querer agradar al otro o donde uno quiere vivir esa pasión que se siente en las playas salvajes de Kenia con un Índico que te atrapa para toda la vida

Tercer pase

“Las ciudades más románticas del planeta”. Aunque todas lo son, un beso como el de la foto de Doisneau viendo el amanecer en Montmartre, en París, un picnic en el Sena y una cena en uno de esos bistrós hacen que ‘Paris, c’est Paris’. Venecia y sus rojos de carpaccio entre canales y calles que te atrapan. La grandeza que te hace ver con otros ojos el resto después de pasar por Venecia. Y Roma, que consigue que sientas 2.500 años de pasiones vividas por sus esquinas. Que no te deja indiferente (como cuando pruebas el guanciale por primera vez)